OTRO FIN DE SEMANA SALVAJE: ¿QUÉ OCURRE CON MAX VERSTAPPEN?

Max Verstappen en el GP de México (Fotografía: RedBull Racing F1)

Las percepciones pueden variar pero los números son incontrastables. Desde que RedBull cambió su alineación, a partir del reciente GP de Bélgica (no hace tanto: fue el mes pasado, el 1° de setiembre), la disputa interna de los discípulos del Doktor Marko viene así, tras un periodo de seis competencias que cerró este domingo el Grand Prix de México:


  • Max Verstappen: 39 puntos
  • Alexander Albon: 58 puntos

"Eso es algo que no esperábamos", admitió Christian Horner, el team principal del equipo.

No es para despreciar la faena del tailandés. Con su quinto puesto en la sensacional corrida mexicana, lleva ocho pruebas consecutivas sumando puntos -en su año debut en la Fórmula 1- y está superando a Lando Norris en la tácita carrera hacia consagrarse como el Debutante del Año... 

Pero esa diferencia de casi 20 puntos no habría sido posible sin el controvertido presente del piloto holandés.

Verstappen se fue al descanso europeo peleando mano a mano, en lo formal, contra Lewis Hamilton el GP de Hungría, y siendo considerado como el segundo mejor piloto de la temporada, detrás del inglés; inclusive. no eran pocos los que sostenían que podía ser visto como el más destacado de la primera parte de la temporada.

La vuelta al colegio nos devolvió otro Max. Atrás quedaban los 21 Grands Prix consecutivos entre los cinco primeros (incluidos tres victorias), y se sucedieron los sinsabores: el choque en Eau Rouge, el toque en la primera vuelta de Monza, las penalizaciones originadas por los motores Honda, el incidente de Suzuka disparado por Charles Leclerc... 

Y México.

No todos esos fueron sucesos provocados por la impetuosidad del joven holandés que con 22 años ya ha disputado 99 Grands Prix, ciertamente. Tan claro como que este Verstappen no es el mismo que brilló entre las citas de Austria y Hungría.

¿Qué le ocurre? ¿Está preocupado por su futuro? ¿Lo desequilibra compartir el equipo con el recién llegado tailandés?

Otra oportunidad desaprovechada


En seis carreras, Albon sumó apenas cinco puntos menos que los que había amasado Pierre Gasly en los 12 primeros GGPP del año. Esa evidencia parece acercarlo, indudablemente, a la concreción de su continuidad dentro del equipo de Milton Keynes.

Pero eso no es lo que inquieta a Max. Su prédica constante para contar con un auto capaz de pelear por el título mundial había encontrado un terreno propicio -la altura sobre el nivel del mar del autódromo Hermanos Rodríguez- para sentirse satisfecho, al menos por una carrera.

El RB15 era el auto más rápido para una vuelta completa en el circuito azteca. Toda la velocidad punta de las Ferrari no alcanzaron a evitar que, en condiciones normales, Verstappen pudiera señalar con su máquina los dos tiempos más veloces de la Q3. Ese -más allá de la bandera amarilla disparada por el accidente de Valtteri Bottas- fue un dato de la realidad.

El panorama se frustró con una cuota de arrogancia ("Si quieren, que borren mi segunda vuelta. La primera fue muy buena también"). Uno de esos momentos en los que campea la impresión de que Max, que sabe cuándo y cómo hay que acelerar, precisa un consejero sensato que sepa marcarle la necesidad de levantar el pie. 

Después, el efecto cascada: tres posiciones perdidas en la grilla de partida, el incidente con Hamilton en la primera vuelta ("siempre le dejo a Max mucho espacio, es lo más inteligente que se puede hacer con él, pero esta vez no había mucho espacio para dejarle"), luego el toque con Bottas que derivó en la cubierta pinchada y una segunda frustración consecutiva, como en Suzuka: fuera de combate en las primeras vueltas del GP. 

Con un agravante: a diferencia de lo ocurrido en Japón, Verstappen disponía en México del coche más rápido.

Tan rápido que luego contribuyó, de manera inesperada, al sorprendente triunfo de Hamilton en un terreno que no le era favorable. Sus vueltas rápidas con gomas duras (y también las del Renault de Daniel Ricciardo con el mismo compuesto), entre los giros 7 y 12, alertaron a Mercedes acerca de la viabilidad de la estrategia a una parada que acabó siendo la base del triunfo que puso a Hamilton a 4 puntos de su sexta corona mundial.

(En esas vueltas, el holandés fue invariablemente más veloz que el inglés, aún con el compuesto más duro: la diferencia entre ambos cayó de 54s7 a 50s7...)

"Una lástima, porque el ritmo era bueno, el auto era bueno, pero terminar sexto no fue realmente un mal resultado si se tiene en cuenta todo lo que pasó..."


Los límites que Max no cruza


Hace un par de semanas, Verstappen dio una entrevista a la BBC, en la que dejó estos conceptos, entre otros:


  • "No quiero sonar arrogante o irrespetuoso pero tengo mucha determinación cuando se trata de ganar y no me rindo. Si tengo que pasar por arriba, lo hago; si tengo que ir por abajo, también".
  • "No dejo ningún esfuerzo por hacer. Como en cualquier maniobra para superar a un rival. Si tengo que arriesgarme al toque, me arriesgo. No siempre tiene que ser de la manera más limpia posible". 
  • "Si después, al acabar mi carrera, gané cinco campeonatos pero no soy la persona más querida, a mí no me preocupa porque a la larga lo que importa es ganar. Eso sí, siempre con un límite. Duro, pero no sucio".
  • "No diría que haría cualquier cosa para ganar. Diría que lo intentaría todo. Si hay alguna posibilidad para ganar, lo intentaré. No llegué a la Fórmula 1 para ser el tipo más querido".
  • "¿A qué me refiero con sucio? Por ejemplo, a Schumacher doblando contra Damon (Hill en 1994) y Jacques (Villeneuve en 1997). Allí cruzó el límite, dos veces. Pero una lucha dura, con algunos toques, estirando la frenada, llegando al límite, está bien. No creo que la filosofía correcta sea 'el otro me está pasando, lo encierro y chocamos'. Esa es una mentalidad muy diferente". 
  • "Lewis es un gran corredor. Nos respetamos mucho. Cuando peleamos, solemos dejarnos lugar suficiente para el otro".

Este es el Verstappen auténtico. Conoce los límites, advierte también cuáles son los que no cruza, se anima incluso a disentir con un ícono del éxito. 

Pero hoy parece haberse desestabilizado. ¿Sigue siendo el segundo mejor piloto de la temporada? Es una discusión pendiente tras el resurgimiento de Ferrari, que permite a Charles Leclerc o Sebastian Vettel mostrarse más sólidos y ganar carreras (y perderlas también, pero eso es materia de otro análisis). De hecho, los pilotos de Ferrari ya lo superaron en el campeonato.

¿Es la decisión que debe adoptar sobre su futuro la que lo está sacando de eje? ¿Decidir si continúa con RedBull o se abre otro camino? ¿Esa, que no es una elección sencilla, lo distrae?

Pronto se sabrá.


(28/10/19)

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1 Comentarios

  1. Hola Pablo, excelente material, compleja la situación con Max, lógicamente que la toma de decisión dentro del auto es en segundos y la emoción y el raciocinio se juntan haber quien gana, en el caso de Max la emoción las gana todas, en las ultimas carreras la emotividad ha estado por encima a la razón y eso lo ha llevado a cometer algunos errores.
    Cuando encuentre ese equilibrio, demostrara su valía al amximo

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