LO QUE SABEMOS Y LO QUE NO DEL CLAMOROSO DIVORCIO FERRARI-VETTEL

Imagen: @scuderiaferrari

Día estremecedor en la Fórmula 1. Ferrari y Sebastian Vettel han oficializado su divorcio y, más allá del comunicado del anuncio, hay más de una certeza establecida mientras una serie de dudas continúa flotando. Tras una larga jornada en la que se buscó información fresca, se recabaron fuentes, se intentó separar la paja del trigo, es momento de clarificar qué se sabe realmente y qué no, acerca del divorcio y del futuro, qué es verdad y dónde arranca la suposición.

Qué sabemos


La ruptura la detonó Vettel. Ferrari le hizo varias ofertas, pero el alemán las fue rechazando, una por una. La falta de carreras apuró la determinación; el anuncio, como se sospechaba, lo apuró Vettel filtrando la información a los medios de su país (Bild, AMuS), lo que dejó a la Scuderia sin más remedio.

La decisión no tuvo razones económicas. Según Pino Allievi, uno de los especialistas que más conocen la interna ferrarista, Vettel ganó 35 millones de euros en 2019 y la Scuderia solo le ofreció 12 para renovar por un año. Pero todos los medios coinciden y el propio Vettel lo confirmó: el dinero no fue el escollo.

Dos motivos para el divorcio. Uno es evidente, Vettel no estaba de acuerdo con el rol de escudero de Charles Leclerc que la Scuderia le asignaba para esta temporada. El excampeón resiente mucho el rol de Nicolas Todt, que es manager de Leclerc e hijo de Jean, el expresidente de Ferrari. El segundo es plausible, el alemán duda de la capacidad de la casa italiana de darle un coche competitivo dentro del reglamento: en 2018, el aceite quemado en la combustión; en 2019, el consumo de combustible mayor al permitido.

Ferrari quería despedirlo ya en 2018... Los medios italianos admiten ahora lo que sabían y no publicaron oportunamente: después del fiasco de Hockenheim, Sergio Marchionne había decidido sacarlo del equipo a fin de la temporada. Pero la inesperada muerte del titular de Ferrari le otorgó una nueva vida al alemán. 

... y ahora le soltó la mano. Una vez en claro lo ocurrido en 2018, es natural que Vettel estuviera sometido a una prueba interna en 2019. Y en esa prueba fue superado por su compañero Leclerc, que ganó más carreras (2 a 1), sumó más puntos (264 a 240) y salió mucho más barato: 1,5 millones de euros contra 35...

Pero el fracaso es compartido. Si Vettel no logró ser campeón mundial con Ferrari pese a convertirse, con 14 triunfos, en el tercer máximo ganador con la Scuderia en la historia del Mundial (tras Michael Schumacher y Niki Lauda), habrá sido porque el equipo que imaginaron al contratarlo nunca pudo armarse. A diferencia de la era Todt-Schumacher, que necesitó cinco años para edificar un equipos sólido y ganador y tuvo luego otros cinco años de suceso, Vettel tuvo tres directos de equipo (Marco Mattiacci, Maurizio Arrivabene y Mattia Binotto), cambios permanentes de técnicos (de James Allison a Binotto) y hasta dos presidentes distintos: Luca Di Montezemolo, que lo contrató (para lo cual tuvo que echar a Fernando Alonso) y Marchionne, que había tomado la determinación de darle salida

Carlos Sainz Jr. lo reemplazará. Todo indica que el contrato está cerrado. El español era más candidato que Daniel Ricciardo por dos motivos: es más económico (en 2019 ganó 8 millones de euros contra 25 del australiano) y más propenso a aceptar el rol que Vettel rechazó. ¿Alonso? Solo él pensó en esa posibilidad. 

Valtteri Bottas no habría sorprendido. El contrato del finlandés con Mercedes vence a fin de año, es un perfecto número 2 como ya demostró en repetidas oportunidades, y a Ferrari le habría encantado tenerlo para que les contara todos los secretos de Mercedes que no conocen...  Pero había un escollo crucial: Toto Wolff, manager de Bottas y líder del equipo Mercedes. 


Lo que no sabemos


¿Tiene Vettel un nuevo contrato firmado en otro lado? Helmut Marko (RedBull) ha dicho que no  habrá oferta para el alemán; Toto Wolff, en cambio, no descartó la posibilidad. Tampoco se sabe si ha firmado ya una carta de intención con McLaren o con Renault, aunque el exF1 devenido en comentarista Martin Brundle asegura que Vettel negocia con la marca del rombo y que Ricciardo desembarcará en McLaren.

¿Irá a Mercedes? Wolff no cerró la puerta pero... ¿querrá tener a Lewis Hamilton y al alemán Vettel en un mismo equipo, arriesgándose a otra guerra interna del estilo Hamilton-Rosberg?. Vettel sin duda sacrificaría su condición de número 1 para manejar un Mercedes, teniendo en cuenta el ejemplo de Valtteri Bottas, que aún como número 2 pudo pelear el título. Pero... ¿habrá Mercedes en 2021? Tampoco lo sabemos realmente.

¿Irá a Aston Martin? Sorprendería, sin dudas. Wolff ya puso un pie allí, dispondrá de motores Mercedes, pero eso supondría la salida de Checo Pérez, salvo que Larry Stroll se decida a sacrificar a su hijo Lance, lo que parece improbable. 

¿Se retirará Vettel? No causaría asombro si eso sucede, aunque sí decepción. A los 32 años, en esta Fórmula 1 tan segura que permite a los campeones correr durante casi dos décadas, retirarse tan joven y solo después de 13 temporadas tiene sabor devaluado. Ir a IndyCar o a Le Mans no parece un prospecto que el alemán tome con seriedad.

12/5


  

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2 Comentarios

  1. Muy buena editorial Pablo... y Gioninazzi no esta en los planes de nadie? o es acaso que estaba en la escuela Ferrari para dar el salto al principal Team?

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