EL CASO VETTEL (I): LA SF1000, UN AUTO QUE NO ALCANZA


Un par de meses atrás, cuando las carreras virtuales eran furor y el regreso a las pistas una posibilidad todavía lejana, Sebastian Vettel hizo su debut en esas competencias virtuales. No le fue muy bien: acabó 15° y 12° en ambas presentaciones.

No solo porque era un completo novato en estas lides, sino porque además le tocó manejar un auto clásico, el Brabham BT44B de 1975, de características dinámicas completamente opuestas a lo que su estilo conductivo precisa.

En efecto, aquel Brabham era el auto más corto entre ejes de toda su camada y, por lo tanto, inclinado a sacar la cola. Justamente lo que Vettel aborrece de sus coches.

Para que se den una idea: aquel Brabham que Carlos Reutemann llevó a la victoria en el Nurburgring medía 2,14 metros entre ejes, y 4,1 metros de largo.

La Ferrari SF90H del año pasado, en cambio, medía 3,65 metros entre ejes, ¡exactamente un metro y medio más! Y era 160 centímetros más larga que aquel Brabham. 

Una comparación visual: las Ferrari a medida que pasaron los años, de derecha a izquierda. El Brabham BT44B era tan corto como la 312 que Chris Amon condujo en 1967, la primera desde la derecha; la Ferrari de Vettel es la primera de la izquierda:




Eso marca una diferencia. Un auto más largo es más estable a la hora de doblar. Y valga aclararlo: aún así, Vettel no se sentía tan cómodo en aquella Ferrari

Basta recordar el arranque de 2019. El alemán se vio privado del triunfo en Canadá, la séptima carrera del año, hace poco menos de un año. Hasta ahí, ganaba 6-1 el duelo interno con Charles Leclerc

Pero sufría con la SF90H, que era muy rápida en las rectas -por eso la competitividad en Montreal- pero disponía de poca downforce especialmente en el tren trasero.Y Vettel siempre quiere un tren trasero muy estable y agarrado al piso. 

En ese momento, Ferrari debía comenzar a proyectar su nuevo auto, el coche para 2020. 

La filosofía del coche estaba cantada: había que mejorarlo para facilitar la tarea de quien, en ese momento, era el número 1 de la Scuderia, desde ya. 

Ferrari presentó su nueva SF1000 en febrero y lo puso en pista en los ensayos de Barcelona. ¿Qué se vio en las pruebas? Un auto un poco más largo que el modelo anterior, acaso un par de centímetros más entre ejes (un dato que Mattia Binotto mantuvo oculto) y una parte trasera bastante más esculpida, más estrecha. Más estabilidad y más aerodinamia eran los objetivos. 

En Barcelona, Ferrari se dedicó a testear sus niveles de downforce antes de salir a buscar tiempos, y hubo un stint largo de Vettel, precisamente, que fue muy bueno. 

Potencialmente, "Lucila" estuvo a una décima del Mercedes, en manos de Vettel.

Las mejoras vinieron a cuenta de un incremento de la resistencia al avance y de una menor velocidad final. Probablemente se les fue la mano con el drag

Pero Ferrari buscó aumentar la velocidad en curva (especialmente en las lentas), para lo cual se precisa estabilidad mientras se dobla. Que era lo que Vettel extrañó durante 2019.

En resumen: 

La Ferrari SF1000 es: 


  • Más larga entre ejes que su antecesora
  • Más cargada aerodinámicamente a costa de velocidad final


Podría favorecer el estilo de Sebastian Vettel en:


  • Mayor estabilidad en el tren trasero en las curvas
  • Menos tendencia a la ida de cola (oversteer)


"Es una máquina mejorada respecto a la SF90, un paso adelante porque queríamos generar más downforce, aunque seamos más lentos en las rectas y haya trabajo que hacer al respecto", sintetizó el alemán al cabo de esas pruebas. Sin embargo...


Se rompió la confianza mutua



Quedó claro desde el 12 de mayo: la SF1000 no fue suficiente para retener a Vettel. El dinero, su posición en el equipo, fueron relativamente secundarios a la hora de decidir la continuidad. 

Todo indica, según expresaron fuentes alemanas confiables por su cercanía con el piloto, que expresó su duda más profunda y que la respuesta que se dio a sí mismo fue lapidaria. Más allá de que la confianza mutua se quebró, el cuatro veces campeón del mundo cree íntimamente que Ferrari no puede darle un auto capaz de pelear el título contra Hamilton y Mercedes si respeta la letra reglamentaria. Que para estar a la altura de los mejores precisa gambetear la carta técnica. Y no está de acuerdo con aquello.

Es decir: desde aquella determinación de diseñar un coche más apto para las características conductivas de Vettel, pasaron cosas: para Ferrari, el episodio de Brasil que desbordó el vaso; para Vettel, los incidentes con el motor de Maranello. 

Entonces, desde el 12 de mayo, piloto y escuadra se enfrentan a una situación inédita: correr todo un campeonato sabiendo que el divorcio es cosa juzgada. ¿Qué ocurrirá? Te lo cuento en la segunda parte.


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2 Comentarios

  1. Muy buen análisis, desde la evidencia, sacar conclusiones.

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  2. Parece que el 4 veces campeon del mundo no puede poner a punto la Ferrari y necesita que todo el equipo lo haga por el. Entonces porque el joven Leclerc si puede hacerlo.Claramente esta actitud de Vettel mas temprano que tarde le iba a traer problemas en Ferrari .

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