ESTADOS UNIDOS 2021: LA POSICIÓN DE VERSTAPPEN, LA MISIÓN DE HAMILTON Y TRES RESPUESTAS PARA EXPLICAR UN RESULTADO INESPERADO



El sábado 23, al cabo de la tanda de clasificación del Grand Prix de los Estados Unidos, la diferencia tras una vuelta entre el RedBull RB16B de Max Verstappen y el Mercedes W12 de Lewis Hamilton era de escasas 209 milésimas de segundo. Mejor aún: si se comparaban las vueltas ideales de ambos, con los parciales más veloces, Max le ganaba a Lewis por apenas 51 milésimas. 

El domingo 24, un día más tarde, al cabo de 56 giros, la diferencia apenas creció a 1s133. Esa diferencia, dividida por el número de vueltas del Grand Prix, fue de 24 milésimas. La mitad de lo advertido el día anterior. 

Dos autos tan parejos en la Fórmula 1 de 2021 no pueden competir rueda a rueda por razones aerodinámicas suficientemente claras. Eso podría explicar el desenlace de esta decimoséptima competencia del torneo más apretado de la Era Híbrida, pero para llegar a ese punto hay que entender cómo ambos candidatos llegaron hasta allí. 


¿Por qué Austin no fue el Festival Mercedes que se preveía?

Después de sufrir una paliza en Zandvoort, Mercedes no había vuelto a ser superado por RedBull en performance y rendimiento: Monza, Sochi. Estambul pusieron de manifiesto una superioridad relativa de los coches negros, que se esperaba se mantuviera en la pista estadounidense, que durante la Era Híbrida funcionó como un patio trasero del equipo con sede en Brackley.

Y eso ocurrió solamente en la primera práctica libre, cuando los Mercedes le sacaron entre nueve décimas y un segundo a los RedBull. A partir de allí, ese dominio inicial nunca se repitió.

¿Qué ocurrió? Varios factores influyeron, entre ellos la pista ondulada y con baches, que la F-1 no utilizaba desde hacía dos años y que desmejoró bastante durante la pandemia, ya que no podían efectuársele los cuidados necesarios al terreno. Mercedes temió por la fragilidad de sus autos: si había llegado a Estados Unidos con dudas sobre la confiabilidad de sus unidades de potencia (son el equipo que más motores de combustión interna utilizaron en lo que va de 2021), en el Circuito de las Américas reservaron preocupaciones para la salud de sus chasis. 

Pero el efecto más claro parece haber sido el calor, un efecto que normalmente afecta más a los  negros Mercedes que a los RedBull. El fin de semana del GP de 2019 se disputó con temperaturas que no superaron los 20°. El viernes, en esa FP1, la temperatura era de 26°; en la FP2, dos horas y media más tarde, el termómetro había trepado a 35°. Con ese aumento impresionante, los W12 no pudieron bajar sus registros de la práctica inicial: esa fue la tanda que ganó el mexicano Pérez...  

A lo largo del fin de semana, la temperatura se mantuvo en torno a los 30°. La clasificación se disputó con 32°. La ventaja de Verstappen y su RedBull era mínima, como ya se vio, pero el efecto estaba logrado: Mercedes ya no tenía la supremacía. Y el panorama podía haber sido peor...


¿Por qué RedBull no sacó más ventaja?

Ante la sorpresiva falta de solidez de Mercedes en una pista que en los papeles lucía tan favorable, la situación parecía ideal para que RedBull amasara más diferencia. Sin embargo, como se vio, Verstappen nunca le sacó a Hamilton más de dos o tres décimas durante el sábado.

El holandés tampoco sentía estar conduciendo un coche perfecto. Se quejaba de falta de grip general, que le impedía ir un poco más rápido. En este caso, parecía ser el asfalto más que la temperatura inusual la causante del eventual drama.

La vuelta de clasificación ideal de Verstappen fue 1m32s884, apenas 26 milésimas más lenta que su registro de la pole, lo que muestra que al final del sábado se acercó bastante a lo posible en esas condiciones: en el caso de Hamilton, la distancia entre lo ideal y lo real había sido de 184 milésimas. 

En cualquier caso, Mercedes preparó su carrera considerándose siempre detrás de RedBull. Y casi acierta. 



¿Volvió a equivocarse Mercedes con la estrategia que trazó para Hamilton?

Las últimas vueltas del Grand Prix fueron tensas, apretadas, sensacionales, gracias a la estrategia que Mercedes se había trazado y que no modificó ni siquiera cuando RedBull lo desafió a hacerla.

Perdida la vanguardia en la largada, Verstappen intentó minimizar el desgaste de sus cubiertas medias, pero solo le duraron hasta el giro 10. Un undercut de manual

Si Hamilton hubiera ingresado una vuelta más tarde, no solo habría resignado la punta, sino también la posibilidad de victoria. El plan de Mercedes era otro, y cambiarlo habría significado correr otra carrera a la pensada. 

La necesidad de efectuar dos paradas, dada por el tipo de asfalto rugoso del Circuito de las Américas, abrían la chance de que esa estrategia original fuera exitosa.

Verstappen paró en la vueltas 10 (de medias a duras) y en la 29 (duras por duras). Le quedaban 27 vueltas de gestión por delante. Y una ventaja no menor: la posición en pista...

"Al haber perdido la punta, la estrategia debía ser agresiva y no estaba seguro si iba a funcionar", aceptó el líder del torneo.

Hamilton se estiró hasta la 13 (de medias a duras) y de ahí a la 37 (duras por duras). Ocho vueltas de frescura relativa, con una diferencia de unos nueve segundos...

No es la primera vez que ocurre en la lucha particular entre ambos pilotos, que Hamilton obra de perseguidor con gomas más frescas: a la memoria vienen Hungría 2019 o España este mismo torneo. Así que la esperanza era fundada: ¿acaso podía cazarlo en las últimas tres vueltas, como sugería la simulación que Mercedes había hecho de ese escenario?

Descontaba muy rápido el inglés: si hay alguien extrema la ecuación entre máximo rendimiento y mínimo desgaste en los neumáticos, ese es Hamilton. Su ritmo de vuelta entre los giros 41 y 50 es fabuloso: en el giro 41, cuando marca el record de vuelta, le descuenta ¡casi dos segundos! (1s889).


Hamilton vs. Verstappen, la persecución

1m40.304 39 1m40s687 

1m39.668 40 1m39s955

1m38.485 41 1m40s374 

1m38.808 42 1m40s216

1m39.781 43 1m40s207

1m39.229 44 1m39s661

1m39s025 45 1m39s564

1m38.892 46 1m39s509

1m38.807 47 1m39s138

1m38.845 48 1m39s226

1m38.923 49 1m39s102

1m38.878 50 1m39s238

1m39.601 51 1m39s425

1m39.265 52 1m39s096

1m39.170 53 1m39s519

1m39.423 54 1m39s806

1m39.962 55 1m40s282

1m40.122 56 1m39s668


Pero la comparación sugiere que Max tampoco estaba rifando el grip que le quedaba a sus cubiertas. A partir de la vuelta 44 giró parejo en el orden del 1m39s. Y mientras estuviera a cubierto de la amenaza del DRS, la posición en pista (como si nunca hubiera perdido la punta en la largada) valdría más.

"En esa parte final, se podía ver que había aprendido del segundo stint a no dañar las cubiertas tan pronto porque se había guardado algo", lo elogió Toto Wolff, el team principal de Mercedes.

Cuando la diferencia fue mínima, al entrar en la última vuelta, utilizó al rezagado Mick Schumacher para abrir su DRS, hacer más velozmente el sector 1, y estirar a más de un segundo el paso por el último detector de DRS. Caso contrario, Hamilton podría haberlo superado camino a la curva 12...


Tres de última

  • Sergio Pérez, el tercero, quedó muy lejos, aquejado por el desgaste de correr sin líquido refrigerante para su humanidad. La diferencia de 42 segundos a la bandera a cuadros es engañosa. Segundo podio consecutivo, colaboró con su compañero solo en la primera vuelta, cuando le cedió voluntariamente el lugar de escolta. 
  • Ferrari superó a McLaren tal como esperaban todos... menos McLaren y sus hinchas. Un resultado lógico teniendo en cuenta el rendimiento puro visto el sábado: aún navegando muy bien el sector 1 de curvas veloces, los coches anaranjados no podían contra la velocidad de los coches de Maranello en el sector 2 de la larga recta ni en la zona de curvas lentas que cierra el circuito, zona de excelencia para los autos escarlata. Con estrategias similares, hubo 24 segundos de Charles Leclerc a Daniel Ricciardo. Contundente.
  • En definitiva, Valtteri Bottas ilustró las dificultades de Mercedes: largó noveno con su sexto motor de combustión interna pero solo pudo terminar sexto. Siempre se movió en aire turbulento y aportó poco a la dinámica de su equipo. Como es habitual: si la empresa sonríe, puede brillar como en Turquía; pero si la mano viene complicada... Y así, ahora solo hay 23 puntos entre Mercedes y RedBull en el certamen de Constructores

(Si tenés ganas de saber algo más sobre el desarrollo de este Grand Prix de Estados Unidos y entenderlo mejor, podés sumarte al Taller de Racing Class Latinoamérica, el lunes 25 (a las 22:15 hora argentina, 20:15 hora de México), que hacemos vía Zoom. Para conocer las condiciones, escribí a consultoriodeformula1@gmail.com)

24/10

 

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